Tom Spanbauer. El hombre que se enamoró de la luna.Ed. Muchnik. Colección: Quinteto (2002)
Este libro está lleno de verdad. Sí, queda cursi. Pero no sé como nombrar cuando piensas que el autor lo ha contado todo, que las palabras estuvieron al servicio de hacerte llegar de una manera directa y sincera lo que sabe. La historia de Cobertizo se cruza con la de otros tres personajes; Ida, Dellwood y Alma, en el contexto de un burdel, en 1880, en Idaho. Es un texto pensado silaba a silaba. Un libro que sabía de si mismo que iba a ser mirado con lupa cuando saliera a pasear por las librerías.
La sexualidad rompe con todo. El amor es la fuerza que une a estos personajes frente a un medio estrecho y arisco. La importancia del lenguaje, la capacidad de husmear y contar. La confianza de que al final uno puede hacer frente a cosas y renovarlas por completo.
Tengo que decir que (es mi opinión, claro) hay diálogos muy artificiales, expresiones demasiado cuadradas en las que los personajes pierden la frescura. Quizá porque a Tom Spanbauer lo que le importaba por encima de la literatura era que supieras algunas cosas.
La sexualidad rompe con todo. El amor es la fuerza que une a estos personajes frente a un medio estrecho y arisco. La importancia del lenguaje, la capacidad de husmear y contar. La confianza de que al final uno puede hacer frente a cosas y renovarlas por completo.
Tengo que decir que (es mi opinión, claro) hay diálogos muy artificiales, expresiones demasiado cuadradas en las que los personajes pierden la frescura. Quizá porque a Tom Spanbauer lo que le importaba por encima de la literatura era que supieras algunas cosas.